sábado, 9 de enero de 2016

EL ANTICRISTO ALEMAN


EL ANTICRISTO ALEMAN


MANUEL ARAGÓN BUITRAGO

Darío en su crítica a algunos clásicos no meditaba lo que decía, igual que “La Locura” de Erasmo de Rotterdam, “decía lo que le llegaba a la boca”. Oigámosle en su crítica a Nietzsche: “El último, verdadero y peligroso enemigo de toda creencia en el pensamiento contemporáneo, ha sido el anticristo alemán, que fue empujado por una espada de fuego hasta el manicomio”.
Nietzsche, más sensato que Darío, reconocía: “El filósofo advierte un vínculo entre salud y filosofía y si él mismo enfermara, se introduciría en la enfermedad con toda su curiosidad científica. Son abundantes los pensadores enfermos en las historias de la filosofía”.
Darío no estaba solo en su procaz crítica, escuchemos a Miguel de Unamuno: “La grosera y blasfema escuela de Nietzsche en favor del superhombre y contra el supuesto ideal cristiano de una humanidad rebajada”. El jesuita teólogo-filósofo Francisco Suárez, eructa: “Incluimos en este nivel inferior la mística en torno al “superhombre” de Nietzsche, ese pobre desequilibrado muerto tras un par de años de demencia aguda, porque  no llega a ser humano, aquello en que la sangre ahoga el espíritu”.
Nietzsche replica: “Cuantos se las dan de sabios, sus sentencias me hacen tiritar de frío: en su sabiduría hay a menudo un olor a ciénega, y en verdad, yo he oído croar en ella a las ranas”.
Sus críticos, cegados por el odio, no entendieron a Nietzsche. El editor de su obra “Ecce Homo”, nos da una interpretación más aceptable del superhombre nietzscheano: “El superhombre, otra de las ideas fundamentales de su doctrina tan tergiversada como la voluntad de poder, no es un superman de ficción, sino, la afirmación del hombre como el ideal alcanzable desde el hombre, cuya superación no es más que el desarrollo progresivo de sus cualidades. Es una esperanzada pretensión utópica como afirmación de la individualidad frente al temor de una masificación creciente y amorfa”.
Nietzsche ha influido en grandes clásicos, José Ingenieros dice de él: “Sus más hermosas páginas son un código de moral anti mediocre, una exaltación de cualidades inconciliables con la disciplina social”.
Vuelta de tuerca de Darío: “Fue el espíritu de Nietzsche gemelo del de Goethe, véase en él una idéntica compresión del arte, un poder enciclopédico, el apego especial a ciertos estudios como el de la filología. Artista, pensador, pedagogo, filósofo, la universalidad de su vuelo no aminoraba el impulso de sus alas: es innegable que era un alma de elección, un solitario, un estilista, un raro. No tuvo la serenidad apolínea de Goethe: el cordaje de sus nervios vibraba demasiado intensamente al soplo de las ideas, de modo que un día hubo de llegar en que ese cordaje estalló como el de una lira demasiado templada, y el cerebro, frágil como un cristal, crujió entre los ásperos dedos de la alienación”.
El filósofo de Vich, Jaime Balmes, en su obra “El criterio”, describe plenamente a los escritores duales como Darío: “Hay errores de tanto bulto, hay juicios que llevan tan manifiesto sello de la pasión, que no alucinan a quien no está cegado por ella. Desgraciadamente, hombres de elevado talento adolecen a menudo del efecto que estamos censurando. Dotados por una sensibilidad exquisita, reciben impresiones muy vivas, que ejercen grande influencia sobre el curso de sus ideas y deciden sus opiniones. Su entendimiento penetrante encuentra fácilmente razones en apoyo de lo que se proponen defender, y sus palabras y escritos arrastran a los demás con ascendiente fascinador. Esta será, sin duda, la causa de su volubilidad que se nota en hombres de genio reconocido; hoy ensalzan lo que mañana maldicen; es para ellos un dogma inconcuso lo que mañana es miserable preocupación. En una misma obra se contradicen de una manera chocante, y os conducen a consecuencias que jamás hubierais sospechado fueran conciliables con sus principios. Los poetas, los verdaderos poetas, es decir, aquellos hombres a quienes ha otorgado el Creador elevada concepción, fantasía creadora y corazón de fuego, están más  expuestos que los demás a dejarse llevar por las impresiones del momento. No les negaré la facultad de elevarse a las más altas regiones del pensamiento, ni diré que les sea imposible moderar el vuelo de su ingenio y adquirir el hábito de juzgar con acierto y tino; pero, a no dudarlo, habrán menester más caudal de reflexión y mayor fuerza de carácter que el común de los hombres”.
Escritor y poeta.

05.12.2015

UN REQUIEM PARA LA FILOSOFIA


UN REQUIEM PARA LA FILOSOFIA

Manuel Aragón Buitrago

Cuando la norteamericana Paddy Lane, de Coyote Trail, Alaska, me regaló una biografía del escultor francés Augusto Rodin, con dedicatoria calificándome de filósofo, me ruboricé. Después, la profesora Aura Violeta Aldana Saraccine me obsequió su magnífica obra “Introducción a la filosofía”. “La filosofía – dice ella-, es una actividad humana inherente a hombres y mujeres. Representa esa parte de la actividad humana que aspira a la constante búsqueda del conocimiento infinito”. “Los montes crían letrados, y las cabañas de los pastores encierran filósofos”, afirma Cervantes. Estos fueron peldaños que me convencieron que para ser filósofo, no es necesario ser un Aristóteles. Si filosofía, etimológicamente significa “amante de la sabiduría”, todo aquel que ame a esa ilustre señora, es un filósofo.
“La filosofía-dice Nietzsche-, es el arte de la transfiguración”, pero si el arte es la manifestación de lo bello, no todo ser humano anhela la transfiguración. “Hay almas sombras sin anhelo”, confiesa Darío. Émulos de Sancho Panza, “de la cuna a la mortaja” pasan por la vida sin cambiar.
Filósofos subversivos fueron los artífices de la revolución francesa y rusa. Los hay anodinos, insípidos “con una lengua sin luz ni temperatura, sin calor del alma”, califica Ortega y Gasset. Los filósofos primigenios son una especie extinguida, pero nos dejaron su precioso legado. Fueron firmes soportes de la humanidad en sus luchas contra sus opresores.
La filosofía nació en Oriente hace tres mil años, y en su peregrinar triunfante por continentales ámbitos, llegó a Occidente reciclada en Grecia. En todas partes fue bien acogida, hasta su arribo a Nicaragua, donde a finales de los años 90, fue defenestrada como materia indeseable de las universidades. Crimen de lesa cultura, fue admitido sin que los mercaderes de la educación protestasen, doblaron la cerviz mansamente y callaron. La educación en Nicaragua, comienza a degenerar cuando se suprimieron la urbanidad, moral y cívica, con la expurgación de la filosofía se le asestó la última estocada mortal haciéndonos retroceder a las cavernas. “Dondequiera  que la educación ha sido desatendida, el Estado ha recibido un golpe funesto”, señala Aristóteles.
“El gobierno forma la moral de los pueblos-indica Bolívar-, los encamina a la grandeza y a la prosperidad. ¿Por qué? Porque teniendo a su cargo los elementos de la sociedad, establece la educación pública y la dirige. La nación será sabia y virtuosa, si los principios de su educación son sabios y virtuosos; ella será imbécil, supersticiosa, afeminada, y fanática, si se le cría en la escuela de estos errores. Por esto es que las sociedades ilustradas, (oígase bien, “ilustradas”), han puesto siempre la educación entre las bases de sus instituciones políticas. Las  naciones marchan hacia el término de su grandeza, con el mismo paso con que camina la educación. Ellas vuelan, si esta vuela, retrogradan, si retrograda, se precipitan y hunden en la oscuridad, si se corrompe o absolutamente se abandona”.
En el diálogo platónico “El banquete”, cuenta Sócrates: “Entre los bárbaros es prohibida la filosofía debido a las tiranías, ya que a los gobernantes no les conviene que se engendren en los gobernados grandes sentimientos y sociedades sólidas”. Por el mismo motivo, en el siglo primero de nuestra era, un decreto proscribió de Roma a los filósofos. En Nicaragua no tenemos un gobierno tiránico, pero se está imitando a los bárbaros si la filosofía no retorna  airosa a ocupar el pedestal que ocupa en Oxford, Cambridge, Minessota y Berkeley.
“El hombre – asevera Nietzsche-, es algo informe, un simple material, una deforme piedra que necesita la acción del escultor”. El único escultor capaz de transformar la bestia en hombre, es la filosofía. “Reinar sobre hombres – afirma Aristóteles es mejor que reinar sobre bestias salvajes”. Rousseau aduce: “no es obligado hacer del hombre un filósofo sin antes hacer de él un hombre”.
Aristóteles es el filósofo más citado por escritores y en universidades. Sería ideal que la juventud leyera sus obras, sufrirían lo que el estagirita llama “una entelequia”, un cambio, cosa imposible sin el amor por la lectura.
Gertrudis Gómez de Avellaneda dice de la poesía: “¡Mil veces desgraciado, quien al fulgor de tu hermosura ciego, en su alma inerte y corazón helado, no  abriga un rayo de tu dulce fuego! ¿Qué es el mundo sin ti?, templo vacío, cielos sin claridad, cadáver frío”. Lo mismo sería la vida sin filosofía, “templo vacío, cielos sin claridad, cadáver frío”
Actualmente, mi filósofo predilecto es Federico Nietzsche, el Doctor Alejandro Serrano Caldera dice de él: “Jamás ha existido un pensador más radical y absolutamente demoledor que Nietzsche”
Escritor y Poeta
Tel. 22689093

21.11.2015Kevin Ryan

LA POESIA



LA  POESIA
MANUEL ARAGON BUITRAGO
“La poesía –dice Don Quijote-, a mi parecer, es como una tierna doncella de poca edad y en todo extremo hermosa, a quien tienen cuidado en enriquecer, pulir y adornar otras muchas doncellas, y ella se ha de servir de todas, y todas se han de autorizar con ella; pero esta tal doncella no quiere ser manoseada, ni traída por las calles, ni publicada por las esquinas de las plazas, ni por los rincones de los palacios. Ella es hecha de una alquimia de tal virtud, que quien la sabe tratar la volverá en oro purísimo de inestimable precio, no dejándola correr en torpes sátiras ni en desalmados sonetos; no ha de ser vendible en ninguna manera, si no fuere en poemas heroicos, en lamentables tragedias o en comedias alegres y artificiosas; no se ha de dejar tratar de los truhanes, ni del ignorante vulgo, incapaz de conocer ni estimar los tesoros que en ella se encierran”.
Gustavo Adolfo Bécquer dice de ella: “La poesía es en el hombre una cualidad puramente del espíritu, reside en su alma, vive con la vida incorpórea de la idea, y para revelarla necesita darle forma, por eso la escribe”.
La poesía consta de muchos bemoles: hay quienes gustan de ella sin ser poetas; poetas que no pueden declamar su poesía, como Neruda, y excelentes declamadores como el argentino “Indio Duarte”. El estilo del mexicano Manuel Bernal, es un soporífero.
Mi amor por la poesía es congénito, y aunque me llaman poeta, me considero un diletante. Cuantas veces he intentado crear sin inspiración he fracasado.
Bécquer describe así la inspiración: “Sacudimiento extraño que agita las ideas, como huracán que empuja las alas en tropel. Murmullo que en el alma se eleva y va creciendo como volcán que sordo anuncia que va a arder”.
Sócrates define la poesía como virtud propia de “los auténticamente delirantes y posesos”. Oigámosle: “El tercer grado de locura y de posesión viene de las Musas, cuando se hacen con un alma tierna e impecable, despertándola y alentándola hacia cantos y toda clase de poesía. Aquel, pues, que sin la locura de las Musas acude a las puertas de la poesía, persuadido de que, como por arte de magia va a hacerse un verdadero poeta, lo será imperfecto, y la obra que sea capaz de crear estando en su sano juicio, quedará eclipsada por la de los inspirados y posesos”.
“Según es opinión verdadera-acota Cervantes-, el poeta nace: quieren decir que del vientre de su madre el poeta natural sale poeta, y con aquella inclinación que le dio el cielo, sin más estudio ni artificio compone cosas”.
Como alérgico a grupos y cenáculos, prefiero la soledad, pero en algunas circunstancias involucrado en ellos, me he visto obligado a escuchar de jóvenes aspirantes a poeta, la cancaneante y cacofónica lectura de sus adefesios poéticos y he salido horrorizado. “Eso de querer ser poeta es enfermedad incurable y pegadiza”, dijo la sobrina de Don Quijote. Una de nuestras publicitadas poetisas queriendo emular a la erótica Juana de Ibarbourou, “Juana de América”, eructó: “Yo soy el huacal en donde tú te derramas”. Ejemplo de vulgaridad poética en una de las grandes de este país.
Frecuentemente he visto en la TV entrevistar a pseudo poetas por quienes no saben nada de poesía, notándose la nulidad de ambos. En el canal venezolano Telesur, hay un programa denominado “Pura poesía” que invita al sueño.
Cuando leo a Bécquer, Neruda, García Lorca, Alfonsina Storni, Sor Juana Inés de la Cruz, mi alma se siente apacentada, alegre, contenta, satisfecha. La ambrosía poética es pan del alma.
“La creación poética-dice García Lorca-, es un misterio indescifrable, como el misterio del nacimiento del hombre, del dolor del hombre, y la injusticia constante que mana del mundo, y mi propio cuerpo, y mi propio pensamiento, me evitan trasladar mi casa a las estrellas. El poeta que va a hacer un poema tiene la sensación de que va a una casería nocturna. Un miedo inexplicable rumorea su corazón, pero el poeta debe ir a su casería limpio y sereno. Hay a veces que dar grandes gritos en la soledad poética para ahuyentar a los malos espíritus que quieren llevarnos a los halagos populares. El poeta debe tapar sus oídos como Ulises ante las sirenas”.
Aconsejo a los aficionados a emborronar versos, no poner oídos sordos a las voces de Sócrates, Bécquer y García Lorca, así evitarán hacer el ridículo.

Escritor y Poeta

Telf. 2268-9093

¿FOLCLOR? ¡NO!, FOLCLORISMO





¿FOLCLOR? ¡NO!, FOLCLORISMO
MANUEL ARAGON BUITRAGO


“Folclor - nos dice Don Alberto Vogl -, es el conjunto de manifestaciones culturales de un pueblo, ubicadas regionalmente y anónimas en cuanto a su origen. Se manifiesta en el modo de vestir, de hablar, y en las artes que se cultivan”. Un autor anónimo nos aclara: “El folclor o ciencia del pueblo, según su definición etimológica, es el tesoro cultural más grande que puede tener un pueblo, pero el “folclorismo”, es esa actitud irresponsable y facilista que nos hace delegar nuestras responsabilidades al azar y a la buena fortuna con una alta dosis de inconciencia”.

Tomo prestadas una palabras a Don Enrique Guzmán y expreso: “Los folcloristas se ríen de la historia con la que nunca han tenido amistad, y pasan sobre la pobre Clío (Musa de la Historia) sin respeto ninguno, y presentando a la turba ignorante, que traga mentiras gordas como tragar buñuelos, las cosas en forma diferente de cómo sucedieron”.

“Latinoamérica ha sido condenada a la amnesia… América aún se ignora así misma”, clama Eduardo Galeano.

Del libro del argentino Alberto Mottesi, “América 500 años después”, que él califica “Un análisis de las raíces invisibles del alma americana, desgarrando el velo del autoengaño que ha impedido durante cinco siglos el progreso y la felicidad de Hispanoamérica”, tomo los traumatizantes datos de la realidad que vivieron nuestras mujeres indígenas durante la colonia, datos que quizá interesen a las organizaciones existentes hoy en defensa de la mujer. Escuchemos de Mottesi su impresionante relato de “El mestizaje de las Indias”: “Dios es el único que sabe los nombres de los primeros padres de la nueva raza americana. Sólo Él sabe en qué playa del Caribe comenzó el mestizaje de las Indias, pero dada la abrumadora desigualdad de la pareja, en poder, lenguaje, civilización y costumbres, hay poca esperanza de que haya sido una unión digna de tal nombre”. La unión entre los españoles y las indígenas ocurrió desde el primer momento de la conquista. En las Indias, toda la relación entre los españoles y las indígenas fue de subyugación y dominio, la mujer indígena se convirtió en objeto de doble opresión, por ser mujer, y por ser indígena. La disponibilidad de bellas mujeres indígenas, rebasó la virtud, pudor o temor de Dios de la mayoría de los españoles. La sexualidad indígena ejerció un atractivo fuerte en la psique europea, abriéndole la imagen de una actividad sexual libre y sin controles, las mujeres de América fueron parte del botín de los conquistadores.


No conozco – dice Mottesi -, un mejor tratado de la conquista sexual de las Indias que el libro de mi compatriota Alberto Salas “Crónica florida del mestizaje de las Indias”, como fuente bien documentada de la amplitud y generalización de esta corrupción por toda América, no me es posible decirlo mejor que él: “Las varias indias junto al lecho del español constituyeron una de las compensaciones que se tomaron, así surgió una poligamia desenfrenada que pobló los ranchos y los bohíos, dando origen al hogar americano acimarronado y fecundo. En algunas regiones los conquistadores recibieron indias como ofrenda o agasajo al huésped, o las compraban por baratijas. Así podemos decir, que algunas fueron arrebatadas, raptadas o azotadas, como las de Cempoala, Tlaxcala o el Paraguay, o aprisionadas por cualquier español después de la lucha y agregadas a su servicio. En muchas ocasiones, simplemente se trataba de un campamento u ocupación de un poblado indígena mientras se penetraba la tierra y se la sometía. Se asaltaban los pueblos, se tomaban las indias más jóvenes y hermosas, y cuando la mesnada ávida, violenta y ejecutiva proseguía la marcha, quedaba bullendo en el vientre de aquellas indias la simiente de los hijos mestizos”.

Queda pues, plenamente esclarecido, que nuestras inditas no andaban bien vestidas, peinadas y pintadas bailando. Se dice que hasta se declararon en huelga de úteros para no seguir pariendo esclavos. Nuestro folclor es un burdo sainete ofensivo a la verdad histórica.

Si México tuvo su Malinche, nosotros también, escuchemos el lenguaje paralógico de nuestro eminente educador Enrique Peña Hernández: “Y es que con el advenimiento del español a nuestros lares se forjó lo más noble y sublime: la nueva raza, la raza indohispana, el supremo mestizaje, fruto de la pasión y el amor del valiente español y la bizarra y fecunda india, que se hicieron palpitante himno bajo la inmensa poesía de las agrestes selvas, al arrullo de las aves y murmurio de los ríos”.

Escritor y poeta.
Telf. 22689093


27.10.15

martes, 20 de octubre de 2015

La obra de jehova.



LA OBRA DE JEHOVÁ

Manuel Aragón Buitrago

“Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho”. Gén. 6:5-7.

¿Qué pecado habían cometido las bestias y avecillas del cielo?

“Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Y dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra”. Gén. 6:12-13.

“¡Demasiadas cosas se le malograron a ese alfarero que no había aprendido bien su oficio! Pero el hecho de que se vengara de sus pucheros y criaturas porque le hubiesen salido mal a él, eso es un pecado contra el buen gusto”. Federico Nietzsche.

“La perfección de la obra está siempre en relación directa de la perfección del obrero. Es el obrero el que debe acomodarse a las exigencias de su obra”: Platón. “La República”.

“¿Por qué fue creado el hombre? O por lo menos, ¿por qué no se creó en su lugar algo honroso? Dios tuvo su oportunidad. Pudo haberse llenado de prestigio. Pero no, tenía que entregarse a esta grotesca locura, a esta calaverada, que tuvo que darle remordimientos cuando se puso a pensarlo y observó sus efectos”. “El hombre es un conjunto de perversidad, cobardía, debilidad y absurdos, un organismo enfermo, un parásito de la naturaleza, un animal atolondrado, pero asesino, más bajo que el cerdo, es un museo de enfermedades, una casa de impurezas. No fue hecho de barro, sino de cieno”. Mark Twain.

“El hombre no es razón, sino un haz de contradicciones”. Miguel de Unamuno.

“El hombre no tiene más males que los que se ha dado el mismo”. “¿Por qué el hombre solo está sujeto a volverse tonto?”. Juan Jacobo Rousseau.

“De repente me sentí asqueado de la brutalidad humana, asqueado de guerras y matanzas, de mentiras y manejos políticos, asqueado de la civilización de las drogas, de la pornografía, del terror que se cierne sobre nosotros cada mañana. Estaba sumido en un abatimiento total. ¡Sentía miedo, vergüenza y tristeza de ser hombre!”. Morris L. West.

“El hombre es lobo del hombre”. Plauto.


JEHOVÁ NO CUMPLIÓ SU PALABRA

No destruyó al hombre, más bien lo dejó vivir para que él se encargara de la destrucción de la tierra. “El hombre, dice Rousseau, es su propio tirano y el de la naturaleza”.

Escuchemos lo que al respecto citado nos dice Henry Miller en su obra “Trópico de Cáncer”: “El mundo, nuestro mundo, lleva cien años o más muriendo. El mundo está pudriéndose, muriendo poco a poco. Pero necesita el golpe de gracia, necesita saltar en pedazos. Ninguno de nosotros está intacto. Vamos a consignarlo: este mundo ha muerto, pero aún no ha recibido sepultura. Estamos nadando en la superficie del tiempo, todo lo demás ha naufragado, está naufragando, va a naufragar”. “El mundo que nos rodea está desintegrándose y deja aquí y allá lunares de tiempo. El mundo es un cáncer que se devora a sí mismo. Estoy pensando en que, cuando el gran silencio descienda sobre todo y por doquier, la música triunfará por fin. Cuando todo vuelva a retirarse a la matriz del tiempo, reinará el caos de nuevo, y el caos es la partitura en que se escribe la realidad. El universo ha mermado: sólo tiene una manzana de largo y no hay estrellas, ni árboles, ni ríos. La gente que vive aquí está muerta”.

El grito de Miller, es una mezcla de lamento angustioso, de acusación, de denuncia y advertencia de un hombre que está despierto y no es indiferente a la universal tragedia que se cierne sobre las generaciones futuras, que afectará primero a los pobres, pero que a los ricos que la causaron también les llegará su turno.

En Nicaragua no tenemos escritores a lo Miller, nuestros escritores viven en las estrellas, sus pies están suspendidos sobre la tierra, es por eso que sólo escriben bobadas con que deleitan a los bobos. Ese es su público.

Mientras los pueblos duermen y las juventudes están intoxicadas por los vicios y deportes, la motosierra trabaja: los árboles caen, los ríos se secan, la tierra muere. El bárbaro español juzgó salvaje a nuestros antepasados porque la tala de un árbol era precedida de una ceremonia ritual en que se le pedía perdón, el tiempo y la razón se han encargado de decirnos quienes son los verdaderos salvajes. Los incas siempre han llamado a la tierra “la pacha mama”, porque ella nos da nuestros alimentos, y hasta hoy, mientras otros la destruyen, un día del año ellos le rinden homenaje y con ingenuo amor le hacen regalos.
Nuestros “intelectuales”, así entrecomillados, son también indiferentes al cataclismo apocalíptico en marcha. Ellos andan muy afanados en busca de áurea fama con sus escritos inópicos de vital importancia. No se han dado cuenta que escriben para ellos, y que sus escritos son mirados con desdén por las personas que piensan.

JOHN STEINBECK

John Steinbeck, Premio Nobel de Literatura 1962, narra en su obra “Viajes con Charley”, que es un perro: “Hace unos años, un recién llegado, un extraño, se mudó a mi región cerca de Monterrey. Debía tener los sentidos mellados por el dinero y el afán de conseguirlo. Compró un bosquesillo en un valle profundo cerca de la costa, y luego, como era su derecho de propietario, lo taló y vendió la madera, y dejó en el suelo los restos de su carnicería. La gente quedó escandalizada y anonadada. No solo era un asesinato sino un sacrilegio. Mirábamos a ese hombre con odio, y quedó marcado hasta el día de su muerte”. “He visto una mirada en los ojos de los perros, una mirada fugaz de pasmado desdén y estoy convencido de que los perros creen que los humanos están locos”.

¿Cuándo tendremos en Nicaragua un Steinbeck? No soy arúspice, pero me atrevo a pronosticar: ¡NUNCA!.

En este país hemos tenido grandes arbolicidas: Segundo Astorga, Carlos Morales Orosco, y otros. Morales Orosco fue muerto por los sandinistas en la montaña cuando en plena guerra andaba en busca de su oro. Para mi no fue un crimen, fue un ajusticiamiento involuntario. Ellos hicieron famosos lo que llamaron “benques de madera”. Yo he visto llorar a mi esposa al contemplar del río Gil Gonzáles que conoció caudaloso, sólo el cauce. En Puerto Cabezas una empresa norteamericana hizo tal despale de pinos, que dejó un llano de troncos conocido como “la tronquera”.

Las consecuencias de la destrucción de este planeta ya se evidencian en algunos lugares del continente africano, son miles los que mueren lentamente condenados al suplicio de Tántalo: la sed y el hambre.

RUBÉN DARÍO PROFÉTICO

“Después de todo, todo es nada, la gloria comprendida. Si es cierto que “el busto sobrevive a la ciudad”, no es menos cierto que lo infinito del tiempo y del espacio, el busto como la ciudad, y, ¡ay!, el planeta mismo, habrán de desaparecer ante la mirada de la única Eternidad”.


Escritor autodidacto

Tel. 2268-9093 – 8879-2294

Compendio de una conferencia.



14 de julio de 2012

Managua, Nicaragua | elnuevodiario.com.ni

Compendio de una conferencia

Manuel Aragón Buitrago | Opinión

Invitado por Ariel Montoya, presidente de la Fundación Esquipulas, y por el simpático Lolito Morales, a dar una conferencia en el Teatro Nacional Rubén Darío, el pasado lunes 9 de julio, sobre el antiobrerismo de Rubén Darío, me presenté con mis armas de combate, llevando como tema el artículo “Dinamita” del poeta, siendo mi oponente el reconocido intelectual doctor Jorge Eduardo Arellano. La asistencia fue satisfactoria y estimulante, ya que patentiza que hay en Nicaragua personas interesadas en las cosas del espíritu y del intelecto, ansiosas de adquirir conocimientos.

En el transcurso de mi disertación, mencioné la axiomática afirmación del poeta alemán Johann Wolfgang Goethe, de que “la ignorancia es atrevida”. Al pasar al acto de preguntas y respuestas, una damita joven, emponzoñada por el virus de la pasión e intolerancia, dijo, más que preguntó, que “la soberbia también es atrevida”, y que yo era un soberbio. En esta clase de eventos son estas cosas normales, y algunas veces la pasión, como siempre, obnubila la razón. El dicho de dicha damita, confirma lo dicho por Goethe, descubriéndose al mismo tiempo como una desconocedora del temperamento vanidoso y autoalabancioso de su ídolo, demostrando que, como los antiguos helenos, adora a un dios no conocido, como la mayoría de los nicaragüenses, y que la autoalabanza, lejos de ser una virtud, es soberbia.

Según don Miguel de Cervantes Saavedra, que no sé si lo habrá oído mencionar la señorita, “la alabanza propia envilece”. “Cree el soberbio –dice José Martí– que la tierra fue hecha para servirle de pedestal, porque tiene la pluma fácil o la palabra de colores”.

Un segundo asistente me preguntó si yo “sería feliz si no hubiera existido Rubén Darío”, a lo que contesté que sí, porque en las cosas del arte no soy hombre de un solo libro, soy cosmopolita. Un tercero me preguntó si Darío fue coherente en sus artículos, a lo que respondí que no, él padeció de una ambivalencia ingénita, y que a esta clase de seres los describe muy bien en su obra “El Criterio”, Jaime Balmes, conocido en el mundo de las letras como el filósofo de Vich.

Si se confronta su artículo “¿Por qué?”, leído por el doctor Arellano, con “Dinamita”, tema central de mi exposición, su ambivalencia es irrefutable. Lo mismo sucede al comparar su artículo “El triunfo de Calibán” de 1898 al declararle los Estados Unidos la guerra a España, en donde le dice a los norteamericanos “Búfalos con dientes de plata que habitan casas de mastodontes”, “estupendos gorilas colorados”, “ni toda la racha de los siglos podrán pulir a la gran bestia”, con su “Salutación al águila”, escrito en 1906 en Rio de Janeiro, en donde les dice que son bellos, que son lindos, y los invita a invadir América, y renuncia a su latinidad.

Doy mis más efusivas gracias a la mayoría de los asistentes, que estuvieron de acuerdo con mi tesis, a las damitas que sonrientes y emocionadas me regalaron sus besos, y al doctor Arellano, que al día siguiente tuvo la nobleza de llamarme para felicitarme.


* Escritor autodidacta

Tel. 2268-9093

Ruben Dario antisocialista.



21 de julio de 2012
Managua, Nicaragua | elnuevodiario.com.ni
Rubén Darío antisocialista
Manuel Aragón Buitrago | Opinión

Oigamos como se expresa Darío del pueblo trabajador en su libelo “DINAMITA”:
“Socialistas, anarquistas, comunistas, todos son unos. El empleo de mayor o menor cantidad de agua y jabón es lo único que los distingue. Terribles zíngaros, que hablando la misma jerga exaltada se comprenden en todos los lugares. Y el come-ricos de Hamburgo o de Barcelona siente como si fuese en su propio pescuezo la soga que ahorca al anarquista de Chicago.

Si mis lectores han visto un congreso socialista ¿no se han fijado en la expresión fisonómica de cada uno de los ejemplares? Abundan los ojos torvos, las grandes mandíbulas, los rasgos marcadamente zoológicos, las señales de los apetitos, los gestos codiciosos. Viendo pasar los cortejos a favor de las reivindicaciones sociales, el pensador no puede dejar de sentirse entristecido de la poca inteligencia que reflejan todas las fisonomías.

Las fases testarudas y abobadas, limitadas, forman a menudo la mayoría. Creen, seguramente, que por obra de la democracia que da la fuerza a la mayoría, que siendo el número son la fuerza, olvidando que la fuerza está en la inteligencia. La princesa cuyo perfil se grabará en los escudos con el oro de las coronas derribadas, se llama Democracia. Y es esta la divinidad que convertida en Gorgona ha atizado por todas partes las hogueras. La divisa de las barrigas plebeyas es esta: “¡Todo por el faisán!”.

Podría, para refutar las deyecciones etílicas del Príncipe, citar el concepto que del pueblo tienen escritores serios como Aristóteles y José Ortega y Gasset, pero por motivos de espacio solamente citaré a uno. Escuchemos a Máximo Gorki: “El pueblo no es solo la fuerza creadora de todos los valores materiales. Es también la única e inagotable fuerza de los valores espirituales, el primer filósofo y poeta por el tiempo, la belleza y la genialidad de la creación, el autor de todos los grandes poemas, de todas las tragedias de la tierra, y de la más grande de ellas: la historia de la cultura universal”.

Si Darío escribió su “¿Por qué?”, leído el día de la conferencia por el ayudante del doctor Arellano, y en el cual preconiza lo que él llamó “la venganza de los oprimidos”, se debió a su patológica ambivalencia que trae a la memoria “El retrato de Dorian Gray”, de Oscar Wilde, “El extraño caso del Dr. Jekyll y del Sr. Hyde” de Robert Stevenson, y “El perro del hortelano”, de Lope de Vega.

El caso de Darío, doloroso es admitirlo, pero no podemos escapar a la realidad, es un caso de desdoblamiento, o sea de doble personalidad. ¿Qué dirán ahora de Darío mis hermanos trabajadores que tan alegres y aguerridos desfilan los primero de mayo como lo hice yo en mi juventud? ¿Qué dirá nuestro gobierno socialista, cristiano y solidario?

Doctor Arellano, dice Nietzche que un dialéctico tiene en sus manos un arma con la que puede hacer el papel de tirano, y yo, soy un dialéctico. Viejo en verdad estoy, pero con buena lengua y juvenil corazón, como dijera Esquilo.


* Escritor autodidacta
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